El ex crack brasileño y flamante ex técnico de la selección japonesa Zico se encuentra internado en un hospital de Tokio, a raíz de las graves heridas sufridas debido al harakiri que le practicaron dirigentes de la Federación de Futbol y el Comité Olímpico japoneses.
Según informa nuestro corresponsal en Tokio, poco después del regreso de la selección japonesa al País del Sol Naciente, Zico fue convocado por las altas autoridades deportivas niponas para "participar en la ceremonia del té, a manera de despedida".
Zico llegó al lugar indicado. De inmediato se le pidió que se vistiese con un "traje ceremonial". El brasileño obedeció. Inmediatamente, los presentes procedieron a "suicidarlo". En esos momentos, los guardaespaldas de Zico, al escuchar los gritos del técnico, irrumpieron en el local y rescataron a su jefe, luego de herir al vicepresidente del Comité Olímpico y a dos de sus ayudantes.
Zico se encuentra en la unidad de cuidados intensivos del hospital central de Tokio, y estado ha sido calificado como estable. El gobierno japonés ha expresado su repudio a la actitud de los dirigentes deportivos y añadió que se les aplicará todo el rigor de la ley. Aunque esto será un poco difícil, ya que los frustrados homicidas se hicieron el harakiri en el mismo lugar de los hechos, antes de que llegue la policía. Aún así, el ex futbolista teme por su vida; al cierre de esta edición, el presidente Lula dispuso el envío de su avión presidencial para evacuar a Zico y traerlo de regreso al Brasil.